sábado, 18 de junio de 2011

Carolina de Moras: “Ha sido un año muy intenso”


Son apenas 6 meses los que Carola de Moras cumple en la TV (oficialmente en el rol de animadora), pero contesta con una seguridad admirable. Con la tranquilidad que le da no sólo que el “Buenos días a todos” haya reafirmado su liderazgo matinal, sino que el sentirse ella inalterable en su sitial.

Aun cuando no ha sido fácil. Cumplió 30 años algunos días después de que falleciera su padre, el hombre más importante en su vida, en febrero pasado. “Ha sido un año muy intenso. Me pasaron muchas cosas que temí me podían desmoronar, pero es cierto que hasta que uno no ve el hoyo, no sabes la capacidad que tienes de saltarlo”.

En cuanto a lo profesional asegura que en el equipo lo están pasando bien. Entre el 7 de marzo (cuando partió“Bienvenidos”, del 13) hasta el 15 de junio TVN marcó 7.5, CHV 6.9, Canal 13 6.8, Mega 5.9 y Red 2.4.

“Efectivamente, estábamos un poco nerviosos con el debut de «Bienvenidos», porque es un equipo que venía saliendo de las entrañas del «Buenos días». Con toda la experiencia, con dos rostros muy fuertes de TVN, especialmente Tonka, que traía toda esta escuela. Podía ser que lograran un matinal bastante parecido al nuestro”.

Ya no existe la fidelidad de los viejos tiempos, sostiene. “Y la farándula está presente, pero la gente se aburre y también quiere información más dura. Hoy estamos trabajando muy fuerte en eso”. Por eso han ampliado sus espacios informativos. “De verdad que no es porque yo trabaje acá, pero me sorprende la vocación de servicio. Ayer estuvimos hablando una hora y media del tema La Polar, porque encontramos que es una injusticia para los clientes… En pauta hablamos de situaciones que realmente no podemos aceptar”.


“Nos dieron muy fuerte, por meses”

—¿Cuán difícil ha sido insertarte en la televisión?
—No ha sido fácil. Entré en un período muy adverso. Nos tenían bajo la lupa. Entré a recibir dardos que no me correspondían. Yo era una persona que apareció de la nada y que pusieron en un puesto muy importante y codiciado por muchas personas que trabajan en la televisión chilena. Entendí esta adversidad, las críticas, y las tomé como lo que son, no como propias. Si bien me aportillaron harto, con y sin razón, yo entendí que era por todo lo que había pasado.

—Kathy (Salosny) se iba y tú eras la culpable…
—¡Yo la mala de la película! ¡Si a mí me ofrecieron este trabajo y para mí era súper bueno! Me cayó del cielo. Venía saliendo de mi embarazo, no tenía pega…

—Nosotros hablamos y siempre hubo muy buena onda. De Felipe con la Kathy, mío con ella, de verdad que lo que se decía no tenía nada que ver con lo que pasaba en la realidad. Obviamente, nos pusimos muy herméticos, porque nos dieron muy fuerte, por meses. Y fíjate que somos un matinal. ¿Atacar un matinal? Me cuesta entenderlo. Igual es un programa súper importante, está Felipe Camiroaga, uno de los grandes animadores de la TV chilena… Bueno, el tiempo lo cura todo. Va tapando los eventos como dicen los políticos. Nos enfocamos en trabajar, trabajar y trabajar.


“Que afuera digan lo que quieran”

—Todo el mundo opinaba que te faltaba tiempo. Tonka, la misma Salosny. ¿Has podido aprovecharlo como corresponde?
—Esa es la respuesta más fácil (Sonríe). Llevo 6 meses trabajando en TV, estoy con un compañero que lleva 20 años, ellas llevan al menos 7 u 8 años… Tengo claro que en televisión se necesitan horas de vuelo, pero estoy tratando de caminar al paso más largo que puedo. Siempre con paso bien firme, porque no estoy ni ahí con que me empujen al precipicio. Ni con andar más rápido de lo que puedo. He trabajado mis falencias. Las cosas buenas y lo malo que puedo ir desarrollando. Soy muy autocrítica y acepto muy bien las críticas también. Yo agradecí muchas de las críticas que he recibido… como también hay otras con otra intención, que sólo se lanzaron para pasar la barrera.

—¿Y qué pasa contigo cuando ves que te das media vuelta y se especula con tu reemplazo?
—Yo tengo el apoyo del equipo. Sé lo que mi equipo quiere y lo que los ejecutivos del canal también quieren. Todos me han dado su apoyo, nos hemos mirado a la cara. Hemos hablado. Conozco bien cómo funciona esto. Sabemos qué puede y qué no puede pasar.

—¿No te sientes amenazada?
—Para nada. No tendría por qué. Mientras acá esté todo claro, que afuera digan todo lo que quieran. Yo no puedo responder a rumores externos, sólo puedo interpretar lo que escucho acá adentro. Ahora que entiendo lo que es la TV, me ha costado mucho, porque estoy tan expuesta. Pero mi mayor aprendizaje es que debo hacerme cargo sólo de lo que pasa en estas cuatro paredes.


“El aterrizaje forzoso lo viví en la televisión”

Carolina ha tomado a consciencia cada una de las lecciones que le da la vida. Entró al mundo de las pasarelas hace muchos años. A los 17 abandonó su casa y se instaló en Miami para comenzar su carrera como modelo. Rápidamente consiguió contratos en Europa y en eso pasó 5 años antes de volver a Chile sólo por la necesidad de los lazos familiares.

—El modelaje es un mundo súper competitivo también.
—Sí, pero tiene más mala fama de lo que realmente es. Al menos en mi círculo. En mis 15 años como modelo tengo un grupo de amigos donde nunca jamás nos mostramos las garras, ni nos escondimos los zapatos ¡ni menos nos hicimos una zancadilla en la pasarela! Tuve una súper buena experiencia. Y cuando estaba fuera de Chile todas estábamos en la misma, sintiéndonos muy solas. Siempre muy solidarias entre nosotras.

—El aterrizaje forzoso lo viví en TV. Es que estoy mucho más expuesta. En la pasarela es el diseñador el que figura; acá soy yo. Y mi familia. Llega una señorita de farandulandia a decir barbaridades y eso le duele a mi familia. Caen en la falta de respeto, dejan de ser decentes. Quizás yo lo puedo enfrentar, pero nadie mide las consecuencias.

—Has tenido que alzar la voz, ¿no? Muchos se sorprendieron con esa garra detrás de la cara dulce.
—Muchos me dicen eso (risas). ¡Es que todos ven la cara dulce! Tengo carácter, no tengo mal genio eso sí. Y tengo mucho humor, Felipe me lo dijo una vez, que eso se agradece. Sirve mucho. Pero sé cómo quiero las cosas. Soy súper derecha y directa. Si me quieren pasar a llevar, que sea de frente. Yo respondo mirando a los ojos. Mi papá siempre me dejó claro que en la vida se va siempre de frente. Así uno no duda. Cuando no tienes miedo, ni necesitas ampararte de redes, vas tranquila. Yo soy totalmente transparente, en mi forma de ser y en mis intenciones.


“Siempre pensé que el día que se muriera mi papá yo no iba a poder sobrevivir”

Es su padre a quien recuerda siempre y de quien no puede hablar sin que se le llenen los ojos de lágrimas. Un mes duró el tratamiento del violento cáncer que se lo llevó. Y ahora que viene el Día del Padre, apenas lo puede mencionar. “Es una pena que no se cierra. Que uno lleva siempre… No sé si agradecerlo o no, pero he estado con tanta actividad que no he tenido el tiempo de vivirme este dolor. Siempre pensé que el día que se muriera mi papá yo no iba a poder sobrevivir”.

Los ojos de Juan Ernesto de Moras, ingeniero químico, eran sólo para ella. “Soy la regalona. Bueno, era… Es un tema que lo llevo sobre la piel, no lo he integrado todavía. No es fácil para nadie perder a su padre. No ha sido fácil para mi madre tampoco”.

El alcanzó a aplaudir sus logros, eso sí. “Y sufría harto también, le era difícil verme tan expuesta. Pero él estaba muy seguro de los valores que nos entregó a todos los hermanos. Vio que su hija sabía lo que quería, que iba a luchar por mis objetivos… Porque hay algo que sí puedo decir, humildemente, y es que soy una mujer súper trabajadora”.

—Cuando te pasa algo tan fuerte en el ámbito personal, le restas dramatismo a los problemas del día a día…
—Totalmente. Yo me achacaba. Pasé días en que dije: ¡Por favor, basta! Estoy agotada. Lo estaba pasando pésimo, cansada… Y de repente vi cosas tan importantes. Cuando estaba con mi papá, y ya sabía que le quedaba tan poquitos días… Es que me cuesta tanto. Sabíamos que se iba a ir rápido. Todo lo demás pasó a ser una banalidad.

—Y fue un privilegio haberte despedido, de todos modos.
—Fue rápido. Uno nunca quiere que pase. Pero es verdad. Debe haber sido su último gran regalo. Y hay algo me ha hecho mucho más sentido, y se les olvida a quienes trabajan en TV: Esto es sólo un trabajo, no la vida. Yo tengo toda una vida allá afuera. 


“El camino fácil no va conmigo”

El círculo de Carolina son sus amigas, su familia y su hija Mila, que cumple 2 años en una semana más. “Minuto que puedo, corro donde ella. Tengo que agradecer a una niñera maravillosa que tengo, y a su padre, que está siempre súper presente también… Cuando eres madre y tienes un trabajo tan intenso como este, tienes que aprender a priorizar”.

Con la enfermedad de su padre conoció el Reiki, que ahora practica, y que combina con su tiempo para la meditación. “El otro día veía una foto de hace muchos años… ¡Con los cachetes redonditos! (risas). Y pensaba en que siempre he enfrentado grandes desafíos. Veo uno por delante y ahí estoy. Que la cosa me cueste, escalar bien para arriba… El camino fácil no va conmigo. Debe ser mi alma aventurera”.

Son esas huellas las que agradece. “No quiero dejar que la vida me pase por el lado. En este último tiempo sólo me ha hecho aprender. Hoy dimensiono la energía que le pongo a distintas cosas. No paro de absorber e integrar”.

Aun cuando apenas está entrando en la nueva década, se siente mucho más mujer. “Los últimos eventos han hecho que esa madurez haya sido mucho más fuerte. Me he parado frente a la vida”.

—¿Y el amor?
—Bastante bien, fíjate (risas). No me puedo quejar. Mi carta de reclamos es bastante amplia siempre, pero va bien… Con el tiempo uno aprende a apreciar todo lo que tiene. Si tienes salud, tienes lo que necesitas… Tienes que cuidar tu ser interno. Porque, al final, no se trata solamente de aprender a pronunciar bien la “s”, se trata de crecer interiormente.

3 comentarios:

  1. Hay que reconocer que cuando abunda la mediocridad y escasea la autocrítica la persona cree ser la gran víctima del infortunio, el poncho de la animación todavía te quedó enorme y nunca olvides que como televidentes tuvimos que presenciar la mayor injusticia y discriminación en vivo y en directo, nos cambiaron una tremenda locutora y profesional, todavía joven y llena de energía por una modelo ignorante, que lee peor que escolar de básico, interrumpe continuamente y tiene una voz estridente

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  2. EN CONCLUSION NO ES PARA CONDUCIR UN PROGRAMA DE TELEVISION Y MENOS UN MATINAL, EN VERDAD CUANDO LEE DA VERGUENZA. DESDE ESE DIA QUE EL BUENOS DIAS A TODOS DEJO DE SER EL MATINAL ESTRELLA DE LA TV AHORA SOLO DA PENA

    DANIELA

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  3. QUE FACIL PARA ALGUNOS HABLAR MAL DE CAROLA...PERO ELLA SIGUE AHI, RESISTIENDO ESTOICA LAS CRITICAS. QUE SIGA AHI, OJALA QUE SIGA EN EL MATINAL.

    EMILIO

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